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miércoles, junio 3, 2026
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Rodrigo Paz: la licuadora de capital político

Tupaj García*

Rodrigo Paz cumple 6 meses de gobierno este 8 de mayo. Con más de 3 millones de votos en segunda vuelta y 1.6 millones de votos en primera, el binomio Rodrigo Paz – Edman Lara dejó en jaque a los partidos de derecha que creyeron asegurada su victoria con la implosión del MAS-IPSP. Su victoria, consolidada con el voto del occidente del país demostró un claro acto de confianza por parte de los sectores populares: obreros, gremiales, transportistas, campesinos, etc. Esta confianza se dio, en parte, por sus propuestas centradas en resolver la crisis económica aumentando la participación del Estado en cuanto a bonos, producción y créditos, y, a la vez, erradicando la corrupción, la burocracia y trabas arancelarias. Prometieron respetar el Estado Plurinacional y ante cualquier desviación Lara, canalizador del voto popular, sería la garantía.  

Esta recapitulación es necesaria para analizar cómo es que en seis meses el gobierno agotó toda su legitimidad de cara al país. De entrada, en la posesión presidencial intentaron borrar cualquier rastro de la Wiphala para reposicionar la biblia, como hizo Añez, en un claro gesto de ir en contra del Estado Plurinacional. La rápida anulación del vicepresidente, al cual le han quitado todas sus funciones y recursos vía decreto, acompañada de un gabinete hecho por Doria Medina y los agroindustriales de Santa Cruz, evidenció que el gobierno respondía a las minorías electorales que no ganan hace 25 años. La coronación de este giro fue el D.S. 5503, donde el gobierno intentó implementar el modelo económico de Tuto y Jaime Dunn violando la Constitución y la voluntad de las 3.3 millones de personas que les llevaron a la silla presidencial. 

Como en el año 2019, la derecha nacional pensó que la anulación del MAS-IPSP era suficiente para avanzar con sus políticas liberales y el retorno a la Republica colonial y, como en aquel entonces, los sectores populares los tomaron por sorpresa. A diferencia del 2019, donde la resistencia fue desorganizada, en diciembre de 2025 la COB jugó un rol clave como articulador de las protestas. La unidad de obreros y campesinos puso en jaque al gobierno que, tras 3 semanas de protestas, colapsó ante la resistencia y retrocedió con el rabo entre las piernas. 

Los sectores sociales le sacaron tarjeta amarilla a Rodrigo Paz, a lo que presidente respondió buscando recuperar su legitimad en las elecciones subnacionales. El gobierno conformó la coalición Patria, un refrito de todas las fracciones del MIR (MIR, UN, Sol.Bo, etc.), y se lanzó a ganar las gobernaciones y alcaldías principales. Para consolidar su victoria, proscribieron a Evo Pueblo y a candidaturas locales, así como pusieron en marcha toda la maquinaria estatal y la chequera de Doria Medina.  

Los resultados fueron catastróficos, solo ganaron 1 de 10 ciudades capitales y 1 de 9 gobernaciones, en su desesperación nombraron a dedo al gobernador de La Paz, siendo la única “victoria” del gobierno en el eje troncal. La derrota se explica por una gestión deficiente, corrupta y arrogante, plasmada en la crisis del combustible. Un gobierno que trata de ignorantes y salvajes a quienes le hicieron gobierno, no puede ir a pedirles el voto, pero fue exactamente esa la estrategia del “gabinete de expertos”. 

Con la derrota electoral, la no resolución del combustible y el anuncio del FMI de que el PIB de Bolivia caerá -3.3% en 2026 (con Luis Arce caímos -2% sumando 2024 y 2025) el gobierno empieza a “oler a muerto”. Doria Medina, aliado del gobierno, se aleja a paso acelerado de Rodrigo y Tuto Quiroga, “creador” del modelo económico, dice ahora que es opositor al gobierno de Paz. La derecha comienza a guardarse por si el gobierno de Rodrigo no llega a buen puerto, y los sectores sociales comienzan una segunda ola de protestas. Las demandas son claras: no a la privatización, no a la entrega de los recursos naturales, no a la Ley de Tierras; incremento salarial del 20%, reactivación económica mediante inversión pública y créditos productivos blandos. En 6 meses Rodrigo Paz se quedó sin aliados, con una derecha que huye de él y unos sectores populares que comienzan a rearticularse. Sus derrotas y contradicciones están arrastrando discursiva e ideológicamente a todo el Movimiento Ciudadano que no sabe cómo justificar su apoyo de clase a Paz y su desprecio a Lara y la COB. Como Añez, Rodrigo parece destinado a hacer todo lo necesario para que las Wiphalas vuelvan al palacio. 

*Movimiento de Resistencia Plurinacional (MRP)

Tupaj García
Tupaj García
Movimiento de Resistencia Plurinacional (MRP)

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