“El indio incásico es sombrío, asqueroso, uraño, prosternado y sórdido”
Gabriel René Moreno-Historiador boliviano
“Los indios son seres inferiores y su eliminación no es un delito sino una selección natural”
José Manuel Pando, Presidente de Bolivia, 1899-1904
Volvió a evidenciar la movilización indígena campesina aymara quechua, lo que siempre existió y existe como narrativa oficial, ampliamente difundida por los medios y posesionada por los eternos analistas políticos: el racismo.
Al campesino, al indio, a la campesina, a la india se los describe como intolerantes, como gente irracional, como personas que no respetan a la población, a estas palabras se incorporan adjetivos descalificativos como: salvajes, bestias, bárbaros, vándalos, y que además se movilizan porque alguien les paga, y es el narcotráfico.
Pero se los presenta como la agregación de personas individuales y no, así como comunidad, como ayllu, como pueblo o como sindicato, es el vaciamiento identitario, territorial, social, cultural para reducirlo a “grupos de bloqueadores”.
Esta narrativa no es una casualidad que emerge del conflicto, se hace público en el conflicto, se hace público porque existe en la sociedad y en la institucionalidad estatal estructuras raciales y raciales étnicas.
La violencia social, política, discursiva aflora como válida, sienten y expresan su superioridad criollo mestizo frente al campesino/indio.
No es solo expresión de sectores urbanos de clase media, es de las principales autoridades políticas del país, también de analistas y los medios de comunicación estatal y privados.
El racismo es institucionalidad estatal, política, cultural en nuestro Estado y sociedad colonial, las elites y sectores urbanos tienen en el racismo su forma de racionalidad, es decir su legitimidad y razón de preservar su condición de superioridad racial frente a los indios y campesinos y a todo los huela comunidad o pueblos indígena originarios campesinos.
Solo en este siglo hay varios ejemplos para describir las existencia y manifestaciones estructurales del racismo, pondremos algunos ejemplos que desnudan esta lacerante y nefasta realidad.
En agosto del 2020, el gobierno de facto de Jeanine Añez pretendía quedarse en el gobierno y suspender las elecciones, toda la derecha política, mediática y religiosa enarbolaba el mismo discurso: la pandemia, justificativo suficiente para castrar al soberano la facultad de decidir; en la época de la dictadura la soberanía residía en los cuarteles, ellos definían quienes eran presidente, en este siglo la soberanía residía en la Conferencia Episcopal Boliviana, en los partidos de derecha sin militancia ni representación y en los comités cívicos electos en la democracia censitaria y corporativa, frente a esta confiscación de la soberanía al pueblo, el pueblo se movilizó con un bloqueo de caminos, exigiendo elecciones democráticas, el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, profesional medico llamo a los que exigían solo democracia “bestias humanas”.
En julio del 2023, como tradicionalmente se desarrolla y no era la excepción ese año, los residentes paceños en Santa Cruz organizan la fiesta de la Virgen del Carmen con una entrada folclórica con características andina aymaras por el Cambódromo, pero las ilustres damas del comité cívico femenino de Santa Cruz expresaron su rechazo, decidieron bloquear la ruta, los collas no podían hacer demostración folclórica cultural en tierras cambas.
Este año, la primera autoridad política del país, electo con voto democrático, en los sectores campesinos de aymaras y quechuas obtuvo hasta el 75% de apoyo, se movilizaron en las rutas y en la ciudad exigiendo al presidente que tenga un poco de ética y no de espalda al pueblo que lo apoyo, el presidente en discurso público los llamo “vándalos” a los y las campesinas movilizadas.
En el día de la madre, las mujeres campesinas aymaras marcharon por las calles de la culta y señorial ciudad paceña, mostraron su rebeldía de mujer, madre, hija, hermana, el presidente en horas de la mañana comentó que existían grupos radicales que no querían dialogar que preferían marchar.
Para cerrar este broche descriptivo del último lustro, en video grabado y divulgado en su cuenta de TikTok oficial (luego borrado) el presidente convoco a “sectores civiles a movilizarse junto a las fuerzas armadas y la policía para desbloquear”, es decir militares, policías y civiles para reprimir a los indios campesinos bloqueadores, esta opinión transciende al Estado de Derecho, el presidente está convocando y autorizando la violencia.
Los grupos urbanos ideológicamente racializados y de extrema derecha, tienen la venia, como lo tuvieron el 2019 la bendición de las iglesias católica y evangélicas, porque participaban rezando y orando en los cabildos de Camacho en Santa Cruz que derivo en golpe de estado y las masacres a campesinos en El Alto, El Pedregal y Sacaba, tienen la venia y bendición para desarrollar impunemente cualquier acto de violencia.En nuestra sociedad el racismo y el racismo étnico está asociado también al anticomunismo, por ello las acciones de violencia estatal tuvieron la dimensión nazi-fascista.





