Vivimos un tiempo de urgencia extrema en nuestra patria y el planeta. Nuestro continente está gobernado poruna extrema derecha fascista, a la cabeza de los mil millonarios tecnofascistas. Imponen una agenda de saqueo, violencia, represión, encarcelamiento, amedrentamiento, law fare, boots y trolls. Los presidentes y partidos de derecha y extrema derecha acatan sin objetar ninguna orden.
El Estado Plurinacional que con tanto amor y compromiso estábamos construyendo, quiere ser desmantelado. La patria está en riesgo de ser desmembrada. Nuestra Casa Grande, donde nacimos y habitamos, que nos alimenta y nos da cobijo, se encuentra hoy expoliada y mal administrada por una derecha y extrema derecha sin rumbo, corrupta, a la deriva y encaminada al precipicio. Ponen en riesgo nuestra sobrevivencia como sociedad.
Por todo ello, trabajadores y trabajadoras -intelectuales y manuales-, proletarios, gremiales, transportistas, estudiantes, cooperativistas, naciones y pueblos indígena originario campesino, comunidades interculturales y afro-bolivianas, organizaciones de jóvenes y mujeres y de izquierda nos pronunciamos y nos autoconvocamos a la unidad, a la acción, a la reivindicación y defensa del Estado Plurinacional.
Nos articulamos alrededor de los siguientes postulados que no son un listado absoluto. Todo lo contario, se trata de un esbozo, una agenda abierta, que puede ser ampliada y afinada con aportes complementarios y también con disidencias; bajo el único requisito de respeto y defensa de la vida, en todas sus expresiones.
Vamos pues a juntarnos, a construir comunidad:
Por la defensa inclaudicable del Estado Plurinacional, producto de luchas centenarias de nuestro pueblo; frente a la arremetida de la derecha y ultraderecha que buscan destruirlo.
Frente al negacionismo de las oligarquías que pretenden volver a una República que, en casi doscientos años, mantuvieron a la mayoría de la población en la pobreza y exclusión; asumimos al Estado Plurinacional como la posibilidad real de existencia y sobrevivencia de la comunidad de destino llamada Bolivia.
Reivindicamos la Constitución Política de 2009 como instrumento perfectible, necesario de revisarse, pero como la única Constitución, en la historia de 200 años, que se elaboró por constituyentes electos democráticamente, que se aprobó en referéndum constitucional por el pueblo y que nos permitió avanzar en los derechos fundamentales e irrenunciables como el acceso al agua, al trabajo, a la educación, a la salud, a los cuidados y a una vida digna.
Exigimos el respeto absoluto e imprescriptible a nuestros territorios ancestrales, entendidos no como mercancías, sino como el espacio sagrado que sustenta nuestra existencia, nuestra cultura y nuestra libertad. El despojo sistemático, el avance de los megaproyectos extractivos, la falta de seguridad jurídica sobre nuestras tierras y la inminencia de la modificación parcial de la CPE amenazan la supervivencia de los pueblos originarios.
La defensa de la tierra es la defensa de la vida misma; por ello, demandamos la titulación colectiva inmediata, el saneamiento de nuestros territorios y el cese de toda forma de persecución contra quienes defienden nuestra casa común.
Frente a la destrucción que lleva adelante el actual gobierno sobre toda la arquitectura social que preservaba los derechos sociales, la destrucción de la infraestructura productiva con el objetivo de entregarla al capital privado; reivindicamos y revalorizamos la ruptura social que se dio el año 2005, que dio lugar a un gobierno que, luego de 185 años de republicanismo colonial y capitalista dependiente, recuperó la soberanía y la dignidad de nuestro pueblo y abrió el periodo económico y social más virtuoso de nuestra historia.
Explicitamos nuestro objetivo de consolidar la soberanía productiva, soberanía alimentaria, reapropiación de los recursos naturales y repatriación de las divisas al país, desde una perspectiva crítica al neoliberalismo, al extractivismo neocolonial y al desarrollismo consumista.
Frente al endeudamiento internacional, el saqueo, el sometimiento diplomático y militar que lleva adelante el gobierno; reivindicamos la lucha contra el dominio colonial e imperialista en nuestra Bolivia. Exigimos políticas soberanas y dignas, además del respeto y ampliación de los bonos, derechos sociales y económicos.
Recuperamos y nos apropiamos la ruta de liberación anticolonial, antineoliberal, antipatriarcal y antiimperialista que se construyó y construimos en las luchas sociales, políticas y culturales. Tenemos una historia de resistencia y lucha que nos enorgullece, y nos impulsa a la construcción y profundización de nuestro Estado Plurinacional como horizonte de vida.
Reivindicamos y consideramos la necesidad de la crítica y autocrítica y reconocemos las contradicciones como parte intrínseca de la vida. Así como la solidaridad y el destino común con todos los pueblos del mundo.
Rechazamos al gobierno neoliberal de Rodrigo Paz que, a 10 meses de haber recibido el apoyo del pueblo boliviano para ser gobierno, una vez en el poder se ha dedicado a favorecer a los grupos de poder, cargando toda la crisis en las espaldas del pueblo boliviano, encareciendo los artículos de primera necesidad, subiendo el dólar sin control, subiendo el precio del diésel y la gasolina sin una política de regulación.
Condenamos enérgicamente los actos de megacorrupción del gobierno y su entorno como son: las narcomaletas, narcomaderas, robo de recursos encontrados en el allanamiento a bienes de Marset, traslado de Oro de forma ilegal, negociados con la gasolina basura, etc etc. Exigimos el inmediato esclarecimiento de estos actos ilícitos de corrupción y condenamos el encubrimiento por parte del Órgano judicial.
Denunciamos la presencia de extranjeros manejando los destinos del Estado plurinacional -como el caso de Cerimedo-, y sus vínculos con la extrema derecha internacional, exigimos el esclarecimiento, juzgamiento y debida sanción por este acto de traición a la Patria
En resumen, nos convocamos a defender la Patria de todos y todas. Nuestro Estado Plurinacional, nuestros pueblos. El presente y el futuro de nuestra patria nos convoca; no podemos rehuir a nuestra responsabilidad. Nos convocamos a volver a juntar nuestros pensamientos, nuestros brazos, nuestros corazones, nuestra acción.
Volvamos a forjar y constituir un instrumento político plurinacional, anticolonial y antiimperialista de izquierda, que integre y desarrolle plenamente todas nuestras capacidades políticas y organizativas. Todas y todos somos importantes e imprescindibles.
Frente a la estrategia de la derecha y la ultraderecha de dividirnos y mantenernos en la incomunicación, el miedo y la fragmentación, como islas solitarias; proponemos una lucha inclaudicable por la Unidad política, social, cultural contra el fascismo y la extrema derecha continental y nacional. Proponemos ser más archipiélagos, más comunidad.
Sólo un pueblo unido y organizado se libera a sí mismo.
