viernes, septiembre 4, 2026

Sobre “Tu futuro en la espalda – ñawpaq” de Pablo Fernández Rojas

Liza tiene 11 años. Es su voz la que cuenta que su mamá, Frida, y sus cuatro hermanos —Pietro, de 8; Ángel, de 6; Paola, de 4; y Pablo, que todavía no llega a los dos años— emprenden viaje desde Cochabamba hacia Buenos Aires. Este relato autobiográfico familiar, narrado por su hermana mayor, abre el libro de Pablo Fernández Rojas, Tu futuro en la espalda – Ñawpaq, y nos introduce, a través de un recorrido territorial, en otro afectivo, social, político e íntimo.

Desde ese primer relato se hace visible que la frontera no es solamente física. Liza no registra únicamente los lugares por los que pasan: registra cómo cambia el mundo a su alrededor. Cambian los olores, los colores de las luces —primero amarillas, después blancas—, los sonidos y hasta las formas de ordenar el mundo.

Hay una escena especialmente potente en la frontera. Del lado boliviano, frente a la oficina de Migraciones, la espera en una fila que parece nunca acabar se vuelve agobiante. Los funcionarios de Migraciones, los militares y los policías —bajitos, gordos, con la misma cara y la misma tez que los viajeros— son quienes observan y controlan a los propios. Entre el desdén y el maltrato, uno de ellos le exige dinero a Frida para dejarlos pasar —¿o escapar?—, casi como una última sentencia de expulsión.

Del otro lado, la escena se transforma. Los funcionarios argentinos priorizan a una madre que llega con sus cinco hijos pequeños y hasta un oficial —al que Liza ve muy alto— les compra helados para aliviar el calor al que los niños todavía no están acostumbrados. En unas pocas páginas, la frontera deja de ser una línea en el mapa para convertirse en una experiencia concreta de trato, poder, pertenencia y exclusión.

Ellos siguen avanzando hacia un lugar que no conocen. La única certeza de los cinco hermanos es que su mamá sabe hacia dónde van, que su papá, Hernán, los espera al otro lado y que será por un tiempito nomás, aunque rápidamente sabremos que esto último no fue así. Todo lo demás es incertidumbre.

Para entender lo que significa ese viaje, el escritor Pablo Fernández Rojas se detiene en un concepto que recoge del quechua: ñawpaq. Lo explica a partir de una imagen sencilla: una madre que carga a su wawa en una lliqlla, una manta generalmente de aguayo. La wawa viaja con ella en la espalda, sostenida por su cuerpo. De allí surge una manera distinta de pensar el tiempo: el pasado puede estar adelante y el futuro, a la espalda.

Y entonces el título deja de ser una metáfora bonita para convertirse en una clave de lectura. Porque si migrar supone atravesar una frontera y dejar atrás un territorio, ñawpaq propone otra cosa: el territorio que se deja no desaparece; viaja con uno. La memoria, la familia, las palabras, los afectos y las marcas de ese lugar siguen formando parte del cuerpo que se desplaza.

Tu futuro en la espalda – Ñawpaq es un libro dividido en tres partes. Cada una inicia con un relato al que le siguen ensayos que reflexionan sobre distintas aristas que estos relatos abren. El viaje, la educación y la academia con su extractivismo epistemológico son tanto el corazón como la excusa para hablar del tiempo, el mercado, la policía, el gueto, la fiesta, la identidad, la militancia, el sexo, los fracasos, las derrotas  y la vida misma.

Ahora bien, ¿por qué esta lectura resulta tan interpelante hoy?

Para Bolivia, porque Tu futuro en la espalda – Ñawpaq obliga a mirar la migración —aunque el propio autor cuestione esta categoría— de una manera distinta. No como una suma de historias individuales de quienes se fueron, ni como una pérdida que debe ser narrada desde la nostalgia, sino como una experiencia que sigue produciendo territorio, identidad, vínculos y pensamiento incluso lejos del lugar de origen. En un país donde millones de historias familiares están atravesadas por desplazamientos, este libro pone en primer plano algo que muchas veces queda fuera de las estadísticas: qué pasa con una persona, con una familia y con una comunidad cuando se mueve de un territorio a otro. Al mismo tiempo, este libro devela, otra vez, que nuestro país está un poco roto y que convivimos con los fantasmas de los que nunca se van del todo cuando parten.

Pero también porque Pablo Fernández escribe desde un lugar que incomoda ciertas formas habituales de mirar Bolivia. No entrega su experiencia para que otros la conviertan en objeto de estudio. La piensa desde sus propias palabras, desde su familia, desde su memoria y desde categorías que no necesitan ser traducidas completamente al lenguaje académico para tener capacidad de explicar el mundo. En ese sentido, el libro también es una disputa por quién tiene derecho a producir conocimiento sobre nuestras propias experiencias.

Para Argentina, el libro ofrece otra forma de mirar una experiencia que forma parte de su propia historia cotidiana: la de quienes llegan desde Bolivia, pero también desde tantos otros lugares, buscando una vida que todavía no conocen. La frontera que atraviesan Liza y sus hermanos no desaparece cuando llegan a Buenos Aires. Cambia de forma. Está en la escuela, en el trabajo, en el barrio, en la mirada de los otros, en la relación con las instituciones y en las palabras con las que se nombra a quienes migran.

Leer este libro desde Argentina implica, entonces, dejar de mirar la migración solamente desde el lugar de quien recibe. Obliga a preguntarse qué ve, qué siente y qué carga consigo quien llega. Y también qué parte de esa historia queda invisible cuando una persona es reducida a la categoría de “migrante”.

Para cualquiera, en cualquier lugar, porque Tu futuro en la espalda – Ñawpaq termina hablando de algo mucho más amplio que la migración. ¿Qué hacemos con aquello que heredamos? ¿Qué llevamos con nosotros cuando creemos estar avanzando? ¿Qué experiencias de nuestra infancia siguen inscritas en nuestros cuerpos? ¿Quiénes tienen derecho a contar esas experiencias y quiénes tienen el poder de interpretarlas?

Quizás allí esté una de las mayores potencias del libro: en recordarnos que nadie llega completamente solo a ningún lugar. Llegamos con una lengua, una familia, una historia, unos afectos, unas heridas, unas formas de entender el mundo. Llegamos cargando un pasado que no necesariamente está detrás de nosotros y un futuro que, muchas veces, todavía no podemos ver. 

Tu futuro en la espalda – Ñawpaq es un libro de la Editorial Planeta para preguntarnos desde dónde miramos, qué historias damos por conocidas y qué otras formas de pensar el tiempo, el territorio y la vida dejamos fuera cuando creemos que ya sabemos qué significan.

Vale la pena leerlo. Y, sobre todo, vale la pena dejar que el libro nos desordene un poco las certezas.

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