{"id":727,"date":"2026-07-17T16:41:08","date_gmt":"2026-07-17T20:41:08","guid":{"rendered":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=727"},"modified":"2026-07-17T17:51:56","modified_gmt":"2026-07-17T21:51:56","slug":"sobre-nuestra-relacion-con-la-argentina-finalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=727","title":{"rendered":"Sobre nuestra relaci\u00f3n con la Argentina finalista"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>Bolivia es un pa\u00eds mutilado. Uno al que le falta un brazo, o quiz\u00e1s una pierna, o quiz\u00e1s incluso un pulm\u00f3n. Y es que casi un cuarto de las y los bolivianos y su descendencia no viven en Bolivia; una enorme mayor\u00eda fue expulsada por las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales de los 80\u2019, 90\u2019 y principios de los 2000\u2019. De esos millones, casi la mitad vive en Argentina.<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa migraci\u00f3n est\u00e1 hoy en el centro de nuestra relaci\u00f3n y tambi\u00e9n de nuestras tensiones con el pa\u00eds del sur. Todos sabemos de alguno de los nuestros que se fue a trabajar all\u00e1. Pero, seguramente, desde Bolivia no nos preguntamos tan seguido c\u00f3mo viven y, definitivamente, la pol\u00edtica boliviana nunca se ocup\u00f3 lo suficiente de quienes fueron empujados a ese exilio ni de construir las condiciones para que pudieran volver. Como si al cruzar la frontera hubieran dejado tambi\u00e9n de ser parte de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, en el contexto del Mundial de f\u00fatbol, hay muchos ojos sobre Argentina aunque no solamente por su f\u00fatbol. En redes sociales se hicieron virales una serie de denuncias de creadores de contenido de todo el mundo, pero sobre todo estadounidenses, ingleses y franceses, que denuncian que Argentina es un pa\u00eds racista. La pol\u00e9mica provoc\u00f3 una respuesta defensiva de distintos sectores de la sociedad argentina, incluidos sectores progresistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parad\u00f3jicamente, no somos las y los bolivianos los que promovemos la denuncia a pesar de ser parte de sus principales agredidos. Por eso, aunque valga la pena cuestionar qu\u00e9 voces del norte global son las que hacen la cr\u00edtica y con qu\u00e9 intereses,&nbsp;&nbsp;las y los bolivianos tenemos cosas que decir al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>No, no es un lloriqueo sin fundamentos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una barrida r\u00e1pida en redes sociales podemos encontrar grupos expl\u00edcitamente racistas, generalmente afines al gobierno de Javier Milei, organizados bajo consignas como TBD (Total Bolivian Death) o APA (Argentina Para Argentinos). En las calles, \u201cbolita\u201d o simplemente \u201cboliviano\u201d es un insulto com\u00fan y consolidado en el imaginario colectivo argentino; tanto as\u00ed que, a diferencia de otros gentilicios, ni siquiera necesita el sufijo \u201cde mierda\u201d. Nada de esto es un descubrimiento, sucede desde hace d\u00e9cadas; sin embargo, bajo el gobierno de Javier Milei ese racismo encuentra una traducci\u00f3n pol\u00edtica institucional volcada, por ejemplo, en una reforma migratoria que recorta derechos y en operativos policiales construidos para el amedrentamiento a las pieles oscuras bolivianas, peruanas y paraguayas, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, este texto no pretende centrarse en esa parte de la poblaci\u00f3n argentina que es expl\u00edcitamente racista y que hace del racismo parte de su capital pol\u00edtico. Con ellos sabemos d\u00f3nde estamos parados. Pero del otro lado, \u00bfcon qu\u00e9 nos encontramos? \u00bfQu\u00e9 ocurre con quienes se reconocen progresistas, populares y antiimperialistas, pero no necesariamente incorporan el antirracismo a su lectura de la sociedad argentina?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante las denuncias de racismo que se hicieron virales en estas semanas, sectores progresistas argentinos respondieron con argumentos que b\u00e1sicamente se pueden resumir en dos: que quienes denuncian desde el norte global son m\u00e1s racistas y que Argentina es un pa\u00eds mestizo donde todos son bienvenidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el desarrollo de ese primer argumento hay verdad. Las potencias imperialistas han masacrado y robado nuestros territorios. No est\u00e1 de m\u00e1s afirmar que, si hay pa\u00edses ricos, es porque hay pa\u00edses pobres. Todos nosotros, los argentinos incluidos, somos los pobres, y sobre nuestros territorios se han ejercido todos los sistemas de dominaci\u00f3n, derivando incluso en el despojo de nuestras tierras y recursos que sigue vigente hasta hoy. Pero que la denuncia provenga del norte global puede cuestionar la autoridad moral de quien denuncia; no modifica la realidad de lo denunciado. Hecha esta afirmaci\u00f3n, el balance del racismo argentino sobre las y los bolivianos (y peruanos, y paraguayos, y etc\u00e9tera, etc\u00e9tera\u2026) no cambia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, el segundo argumento es un poco m\u00e1s dif\u00edcil de sostener. No todos somos bienvenidos y esto nos lo recuerdan todos los d\u00edas. Adem\u00e1s, el mestizaje no es la historia de amor entre un europeo colono y una mujer negra esclavizada que vivieron felices y comieron perdices. De hecho, incluso hoy, la marginalizaci\u00f3n y hasta la guetizaci\u00f3n de las poblaciones migrantes son una realidad en la que el v\u00ednculo familiar y sexual con lo hegem\u00f3nico establecido no es com\u00fan. Habr\u00eda que preguntarse cu\u00e1nto de esa integraci\u00f3n proclamada atraviesa realmente las fronteras \u00edntimas. Basta con ver que entre las y los militantes progresistas que \u201cbajan al territorio\u201d, expresi\u00f3n tan repetida que carga en s\u00ed misma la desigualdad, no es com\u00fan que se entablen v\u00ednculos sexoafectivos con esos mismos cuerpos militados, marcando otra vez la distancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mucho racismo, como en todo lado. \u00bfY el antirracismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las y los bolivianos sabemos que la grieta que divide nuestra sociedad es el racismo. Ser\u00eda hip\u00f3crita se\u00f1alar el racismo argentino sin mirarnos a nosotros mismos. Quiz\u00e1s la diferencia est\u00e1 en que en Bolivia existen movimientos que viven y entienden esas opresiones sist\u00e9micas y que hacen de la descolonizaci\u00f3n y, por ende, del antirracismo una columna vertebral de su proyecto pol\u00edtico. Si a un boliviano politizado hacia la izquierda o dentro del Movimiento Ind\u00edgena Originario Campesino le se\u00f1alas el racismo que existe en el pa\u00eds, es casi imposible que te lo niegue y probablemente pasar\u00e1 a explicarte c\u00f3mo una parte fundamental de su lucha se propone desestructurarlo. En Argentina, como ya vimos, la respuesta es cuanto menos esquiva, y esa negaci\u00f3n termina negando tambi\u00e9n a los cuerpos que sufren ese racismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esto se suma el nacionalismo argentino enarbolado por el peronismo y la progres\u00eda, que constituyen el principal campo pol\u00edtico popular. Un nacionalismo atravesado tambi\u00e9n por sus propias contradicciones: capaz de construirse como una trinchera contra el imperialismo y, al mismo tiempo, de convivir con otras formas de penetraci\u00f3n extranjera y con una mirada jer\u00e1rquica hacia los pueblos vecinos. As\u00ed, mientras hoy las calles arden con pancartas que gritan que las Malvinas son argentinas, en el Congreso se votan leyes que le quitan l\u00edmites a empresas y personas extranjeras para detentar tierras en territorio argentino. En ese sentido, se reconoce con claridad el poder colonial cuando viene de Londres y ocupa las Malvinas, pero no siempre cuando adquiere otras formas ni cuando las relaciones de poder se invierten y es Argentina la que mira desde arriba a otros pueblos de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una Argentina donde prevalece el mito de su blanquitud, construida sobre el borramiento sistem\u00e1tico de sus propias ra\u00edces y donde el color de la piel todav\u00eda explica buena parte de la marginalizaci\u00f3n de ciertos grupos, es llamativo que el antirracismo no sea una de las principales banderas de los movimientos que confrontan las opresiones del poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es m\u00e1s, hay cierta crueldad en que los compa\u00f1eros se defiendan a capa y espada de las denuncias virales que vienen del norte antes siquiera de cuestionarse la realidad descrita. Podemos cuestionar qui\u00e9n denuncia, desde d\u00f3nde lo hace y con qu\u00e9 intereses, sin negar aquello que la denuncia deja al descubierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sin purismos y con todas las contradicciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta columna debiera cerrar con una referencia al Mundial y, si sigui\u00e9ramos la conclusi\u00f3n coherente con todo lo argumentado, podr\u00eda terminar neg\u00e1ndole el apoyo a Argentina y tambi\u00e9n a ese Messi que le sonr\u00ede y le estrecha la mano a Trump. Sin embargo, eso no es verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No apoyar a Argentina frente a Cabo Verde e incluso frente a Egipto es una cosa, pero todo lo que se pod\u00eda argumentar entonces perdi\u00f3 validez cuando la Selecci\u00f3n argentina se enfrent\u00f3 a Inglaterra. M\u00e1s bien, fueron los propios jugadores, esos mismos que est\u00e1n llenos de contradicciones, los que terminaron justificando ese apoyo con la malcriadez de sacar una bandera improvisada que gritaba \u201cLAS MALVINAS SON ARGENTINAS\u201d.&nbsp;Ahora queda Espa\u00f1a. Y all\u00ed se abre otro debate que ya no le corresponde a este texto. Eso s\u00ed, podemos gritar que las Malvinas son argentinas y, al mismo tiempo, exigir que Argentina mire hacia adentro. Porque una parte de la Bolivia mutilada sostiene la vida en esa Argentina que le recuerda que nunca ser\u00e1 completamente bienvenida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bolivia es un pa\u00eds mutilado. Uno al que le falta un brazo, o quiz\u00e1s una pierna, o quiz\u00e1s incluso un pulm\u00f3n. Y es que casi un cuarto de las y los bolivianos y su descendencia no viven en Bolivia; una enorme mayor\u00eda fue expulsada por las pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales de los 80\u2019, 90\u2019 y principios [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,3],"tags":[],"class_list":["post-727","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-articulos","category-muy-picante"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-400x600.jpg",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-600x600.jpg",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-1024x740.jpg",1024,740,true],"cvmm-small":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1986c1d879a619049f5e798b566c69e7c66341d4w.jpg",1110,740,false]},"categories_names":{"4":{"name":"ART\u00cdCULOS","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?cat=4"},"3":{"name":"MUY PICANTE","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?cat=3"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=727"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":729,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/727\/revisions\/729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}