{"id":716,"date":"2026-07-17T11:24:20","date_gmt":"2026-07-17T15:24:20","guid":{"rendered":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=716"},"modified":"2026-07-17T17:56:09","modified_gmt":"2026-07-17T21:56:09","slug":"racismo-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=716","title":{"rendered":"Racismo de Estado"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>\u00bfQu\u00e9 sucede cuando un gobierno pierde su capacidad de mediaci\u00f3n y enfrenta una crisis de legitimidad, tal como la que se vivi\u00f3 durante los cincuenta d\u00edas de conflictos sociales en Bolivia entre mayo y junio de este a\u00f1o? \u2013 El gobierno boliviano ha optado por articular, desde el inicio de los conflictos, una comunicaci\u00f3n pol\u00edtica basada en la polarizaci\u00f3n afectiva. Esta l\u00f3gica no busca convencer con argumentos, sino generar un rechazo visceral hacia el &#8220;otro&#8221;.\u00a0<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8220;No voy a dialogar con v\u00e1ndalos&#8221;, afirm\u00f3 el presidente Rodrigo Paz Pereira en el momento m\u00e1s complejo del conflicto, conduciendo no s\u00f3lo a la criminalizaci\u00f3n, sino a la deslegitimaci\u00f3n categ\u00f3rica de las protestas. La palabra &#8220;v\u00e1ndalo&#8221;, asociada a la destrucci\u00f3n irracional y la barbarie, borra cualquier dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la movilizaci\u00f3n. Los manifestantes ya no son ciudadanos con demandas leg\u00edtimas, se les niega su condici\u00f3n de interlocutores v\u00e1lidos. La \u00fanica v\u00eda que queda es la fuerza. Para el gobierno de Paz Pereira, declarar un estado de sitio por&nbsp;&nbsp;&#8220;conmoci\u00f3n interna&#8221; signific\u00f3 declarar que las reglas normales de la democracia basada en garant\u00edas fundamentales deben suspenderse.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su comunicaci\u00f3n no es espont\u00e1nea ni neutral: prepara la represi\u00f3n focalizada, que recae sobre los mismos cuerpos y los mismos territorios que ya han sido marcados por una historia de exclusi\u00f3n previa. Cuando el Gobierno pierde legitimidad, se activa una narrativa apoyada en la eficacia del discurso racista ensayado desde la colonia. Esta misma narrativa sirvi\u00f3, a su vez, para &#8220;legitimar&#8221; el estado de excepci\u00f3n decretado por el Gobierno y aprobado por la Asamblea Legislativa Plurinacional el 21 de junio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La polarizaci\u00f3n afectiva alcanz\u00f3 un punto culminante cuando el presidente convoc\u00f3 \u2013 en un mensaje de video dirigido a la naci\u00f3n \u2013 a la sociedad civil para desbloquear el pa\u00eds junto a las Fuerzas Armadas y a la Polic\u00eda, alentando abiertamente a la conformaci\u00f3n de grupos paraestatales. El mensaje presidencial divide la sociedad entre &#8220;los que quieren la Bolivia del futuro&#8221; y aquellos otros que la bloquean, construyendo un abismo moral donde los buenos, patriotas y trabajadores enfrentan a los malos, &#8220;v\u00e1ndalos&#8221; y bloqueadores, convocando al mismo tiempo la adhesi\u00f3n emocional a una narrativa en la que el gobierno es la v\u00edctima y los movilizados, los victimarios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La posterior&nbsp;&nbsp;participaci\u00f3n de la agrupaci\u00f3n paraestatal Uni\u00f3n Juvenil Cruce\u00f1ista en el desbloqueo de carreteras junto a la Polic\u00eda Boliviana en San Juli\u00e1n, el 6 de junio, no fue un hecho aislado. Fue la ejecuci\u00f3n pr\u00e1ctica de la delegaci\u00f3n del monopolio de la fuerza, siguiendo una convocatoria presidencial para ejercer violencia civil, de agrupaciones urbanas, contra los bloqueadores, mayoritariamente del contexto rural, y de hacerlo con aval estatal. Aqu\u00ed los movimientos sociales dejaron de ser adversarios pol\u00edticos para convertirse en enemigos de carne y hueso que cualquier ciudadano puede y debe enfrentar. El debate pol\u00edtico desaparece y queda el odio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este hecho es contrario a las recomendaciones emitidas por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y la CIDH que establecen la obligaci\u00f3n internacional del Estado boliviano de desarticular y frenar grupos paramilitares y civiles armados, que actuan con resguardo policial y militar contra organizaciones ind\u00edgenas y campesinas, tal como los hechos suscitados en noviembre de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narrativa legitimadora de la exclusi\u00f3n pol\u00edtica de los ind\u00edgenas y campesinos se complet\u00f3 cuando el presidente calific\u00f3 a los movilizados como &#8220;narcoterroristas&#8221;. El conflicto ya no trataba solo de \u201cv\u00e1ndalos\u201d rurales, sino con terroristas. La palabra no es casual: es un dispositivo geopol\u00edtico que utiliza Estados Unidos para justificar intervenciones militares sobre territorios soberanos ajenos. Al adoptarla, el presidente criminaliz\u00f3 la protesta e internacionaliz\u00f3 el conflicto, subordinando la soberan\u00eda nacional a una narrativa de seguridad que no le pertenece. Sin criterio probatorio, esta narrativa legitima acciones militares &#8220;en nombre de la democracia&#8221; y, prepara el terreno para el estado de excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Bolivia, la antesala del estado de excepci\u00f3n fue el &#8220;acuerdo de pacificaci\u00f3n&#8221; firmado el 19 de junio entre Paz Pereira y el dirigente de la COB, Mario Argollo. La &#8220;pacificaci\u00f3n&#8221; no fue el fin de la crisis, sino su redefinici\u00f3n eufemista. El gobierno proclam\u00f3 que la crisis habr\u00eda acabado y, al decirlo, se autoriz\u00f3 a reprimir con quienes no hab\u00eda podido llegar a un acuerdo, tornando la poblaci\u00f3n ind\u00edgena campesina que segu\u00eda protestando en &#8220;minor\u00edas&#8221; sin demandas leg\u00edtimas, v\u00e1ndalos y terroristas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello la estrategia gubernamental encontr\u00f3 en los medios de comunicaci\u00f3n pro gobierno un aliado indispensable, dirigi\u00e9ndose a una audiencia urbana de clase media, que se autopercib\u00eda como amenazada por la irrupci\u00f3n de obreros, campesinos e ind\u00edgenas. Los medios replicaron los comunicados presidenciales sin cuestionarlos, convirtieron las acusaciones de \u201cvandalismo\u201d y &#8220;narcoterrorismo&#8221; en titulares y colaboraron en deslegitimar la protesta. Al desinformar y omitir contexto, la racializaci\u00f3n de la protesta apareci\u00f3 como un exceso aleatorio, no como estructural.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><em>El racismo de Estado comienza cuando se borra al otro como sujeto pol\u00edtico. Es una estrategia consciente y deliberada que se activa en cada crisis para dividir a las mayor\u00edas y conservar el poder en las \u00e9lites. El adversario pol\u00edtico no existe; solo existe el enemigo interno. El racismo no se reproduce solo con insultos expl\u00edcitos, sino con estrategias discursivas sutiles, selecci\u00f3n de palabras que deshumanizan y la inversi\u00f3n sistem\u00e1tica de la culpa para tapar la crisis. Al final, en la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica lo que se dice es tan poderoso como lo que no se dice.<\/em><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contrario a la proclamaci\u00f3n presidencial de haber llegado a un \u201cacuerdo de pacificaci\u00f3n\u201d el estado de excepci\u00f3n no ha sido el final del conflicto, pero es la prueba irrefutable de que el gobierno no logr\u00f3 procesar la crisis mediante el di\u00e1logo. Su \u00fanica respuesta es la fuerza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que hayan sido necesarios cincuenta d\u00edas de bloqueos, represi\u00f3n y una declaraci\u00f3n de estado de excepci\u00f3n para recuperar el control del pa\u00eds no es un triunfo por parte del Gobierno: es s\u00edntoma de su fracaso como mediador y de la erosi\u00f3n profunda de su legitimidad.Como resultado de este ciclo de cincuenta d\u00edas y del estado de excepci\u00f3n, se nos ha revelado al racismo de Estado operando a trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica del Gobierno desde su m\u00e1s alto nivel; un Gobierno que tiene como su mayor aliado a las clases medias urbanas que no han querido mirarse al espejo, que siguen siendo racistas y que resienten su propia diversidad. El resultado es la profundizaci\u00f3n de las brechas m\u00e1s complejas de la sociedad boliviana. El gobierno de Paz Pereira lo sabe y por eso mismo act\u00faa sobre estas brechas de manera sistem\u00e1tica. Para el racismo de Estado, cada nuevo conflicto ser\u00e1, en el fondo, el mismo conflicto de siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 sucede cuando un gobierno pierde su capacidad de mediaci\u00f3n y enfrenta una crisis de legitimidad, tal como la que se vivi\u00f3 durante los cincuenta d\u00edas de conflictos sociales en Bolivia entre mayo y junio de este a\u00f1o? \u2013 El gobierno boliviano ha optado por articular, desde el inicio de los conflictos, una comunicaci\u00f3n pol\u00edtica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":718,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,3],"tags":[],"class_list":["post-716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-articulos","category-muy-picante"],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-400x600.jpg",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-600x600.jpg",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-1024x1024.jpg",1024,1024,true],"cvmm-small":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/GF2VSUXHRJAK5HYPHYM5D6UI6U-scaled.jpg",2560,1707,false]},"categories_names":{"4":{"name":"ART\u00cdCULOS","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?cat=4"},"3":{"name":"MUY PICANTE","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?cat=3"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=716"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":719,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/716\/revisions\/719"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}