{"id":1294,"date":"2026-11-03T09:26:47","date_gmt":"2026-11-03T13:26:47","guid":{"rendered":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=1294"},"modified":"2026-11-03T09:26:49","modified_gmt":"2026-11-03T13:26:49","slug":"la-juventud-rebelde-el-refugio-del-futuro-de-las-patrias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=1294","title":{"rendered":"La juventud rebelde, el refugio del futuro de las patrias"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\" style=\"max-width:650px\">De Katmand\u00fa a Tirana, de Par\u00eds a Belgrado, la juventud ha salido a las calles a reclamar un futuro que le fue expropiado. En Bolivia, entre el ajuste, el estado de excepci\u00f3n y el gas lacrim\u00f3geno, esa misma generaci\u00f3n empieza a preguntarse si le toca esperar o le toca moverse.<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay momentos en los que la historia parece acelerarse sin pedir permiso. En el \u00faltimo a\u00f1o, una generaci\u00f3n que los manuales de marketing describ\u00edan como ap\u00e1tica, encerrada en sus pantallas y desinteresada de la pol\u00edtica, ha derribado gobiernos, ganado elecciones, paralizado pa\u00edses y obligado a ministros a renunciar. No lo hizo de la mano de los partidos tradicionales ni de los sindicatos de siempre, aunque termin\u00f3 encontr\u00e1ndose con ellos en las calles. Lo hizo desde la rabia de quien comprende y asume que aquel futuro prometido nunca llegar\u00e1 por s\u00ed solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bolivia es parte de esa historia. Las condiciones que alimentan la ola mundial est\u00e1n aqu\u00ed, a la vista de todos, y la juventud boliviana ya ha empezado a moverse. Lo que viene ocurriendo en otros pa\u00edses sigue el relato de un mismo proceso, con los mismos adversarios, despleg\u00e1ndose en distintos territorios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una ola que recorre el mundo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale la pena mirar un poco hacia lo que ha estado sucediendo. En 2024, la juventud de Bangladesh y Kenia abri\u00f3 el ciclo. En 2025, Nepal vio caer a su gobierno tras un intento de bloquear las redes sociales; Madagascar se levant\u00f3 por los cortes de agua y luz; Marruecos estall\u00f3 porque se invert\u00edan millones en estadios para el Mundial mientras las mujeres mor\u00edan en hospitales p\u00fablicos; Per\u00fa sali\u00f3 a las calles contra una reforma de pensiones hecha a la medida de las AFP. La bandera pirata de One Piece se volvi\u00f3 el s\u00edmbolo compartido de los inadaptados contra una oligarqu\u00eda global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2026 la ola cambi\u00f3 de continente. En India, la juventud convirti\u00f3 un insulto del presidente de la Corte Suprema, que la llam\u00f3 \u201ccucarachas\u201d, en un movimiento sat\u00edrico de millones de seguidores que termin\u00f3 llev\u00e1ndose al ministro de Educaci\u00f3n. En septiembre, en un colegio a las afueras de Par\u00eds, los estudiantes de nivel secundario bloquearon su escuela por la falta de profesores y las aulas que son un horno en verano y se congelan en invierno. Semanas despu\u00e9s, m\u00e1s de medio mill\u00f3n de personas marchaban por toda Francia. B\u00e9lgica, Italia, Portugal, Albania y Alemania siguieron. En Espa\u00f1a, la muerte de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 a\u00f1os desalojada de su casa, encendi\u00f3 acampadas en decenas de ciudades y desemboc\u00f3 en una huelga general por la vivienda convocada para el 11 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso en Jap\u00f3n, un pa\u00eds al que se supon\u00eda inmune a la protesta juvenil, miles de j\u00f3venes se re\u00fanen frente al Parlamento con lightsticks de K-pop para defender la Constituci\u00f3n pacifista frente a la pol\u00edtica militar actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda un error leer estas revueltas como estallidos aislados, cada uno con su detonante local. Se ha dicho que esta es la generaci\u00f3n m\u00e1s educada de la historia, pero tambi\u00e9n la m\u00e1s endeudada y subempleada. A la juventud se le prometi\u00f3 que el estudio ser\u00eda la llave del ascenso social, y descubri\u00f3 que la llave no abre ninguna puerta. Le dijeron que si se esforzaba tendr\u00eda una vivienda, un empleo estable, una vida digna, y se encontr\u00f3 con alquileres imposibles, trabajos precarios, servicios p\u00fablicos en ruinas y una clase pol\u00edtica sorda, que intenta eternizar la manera de administrar poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso los reclamos se parecen tanto. En Francia, escuelas dignas. En Chile y Argentina, ni un peso menos para la educaci\u00f3n p\u00fablica. En Albania, matr\u00edculas universitarias accesibles, en Espa\u00f1a y Portugal, por un techo digno, en Italia, la consigna \u201cbajen las armas, suban los salarios\u201d. Detr\u00e1s de cada bandera lo mismo: un sistema que concentra la riqueza en pocas manos y le carga la cuenta a quienes reci\u00e9n empiezan a vivir. Son reivindicaciones del presente, la educaci\u00f3n, que se articulan con las de siempre: el pan, el trabajo, la paz, la vida misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay adem\u00e1s un rasgo cada vez m\u00e1s extendido en estos movimientos que nos devuelve un poco de esperanza y es que de Par\u00eds a La Paz, ondea la bandera palestina. Para esta generaci\u00f3n, Gaza se volvi\u00f3 el s\u00edmbolo de un orden mundial que normaliza la barbarie y de la contradicci\u00f3n de quienes hablan de derechos humanos mientras financian la destrucci\u00f3n. Las luchas de la juventud son parte de una disputa mayor por el mundo que viene ese que las oligarqu\u00edas tecnol\u00f3gicas dise\u00f1an para unos pocos ganadores, con el resto reducido a consumidores desechables, o uno distinto, construido desde la diversidad de los pueblos y el respeto a la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los medios y la violencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez que la juventud toma las calles, los gobiernos y los grandes medios repiten la misma operaci\u00f3n, separar a los \u201cbuenos manifestantes\u201d de los \u201cviolentos\u201d, exigiendo orden, reduciendo un movimiento social a una lista de vidrieras rotas, minimizando el descontento a un movimiento vand\u00e1lico. Es una trampa que intenta esconder lo que nuestros abuelos entendieron bien, que, ninguna transformaci\u00f3n profunda de la sociedad ha sido pac\u00edfica. Ninguna revoluci\u00f3n fue un tr\u00e1mite administrativo ni una concesi\u00f3n amable de quienes detentaban el poder. La Revoluci\u00f3n Francesa, la independencia de nuestras rep\u00fablicas, la Revoluci\u00f3n de 1952 con las milicias mineras y fabriles derrotando al ej\u00e9rcito de la rosca: todas fueron violentas, porque el poder nunca se ha retirado por voluntad propia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hay que tener claro que esa violencia no empieza en la calle. Empieza mucho antes. Es violento que una generaci\u00f3n entera tenga que elegir entre la precariedad y la migraci\u00f3n. Es violento que una mujer de 87 a\u00f1os muera tras ser arrojada de su casa. Es violento que se recorte la educaci\u00f3n mientras se aumenta el gasto militar. Y es y ser\u00e1 violenta, por supuesto, la respuesta de los Estados hacia las movilizaciones: en Francia, estudiantes que perdieron una mano o un ojo por las armas policiales; en Albania, 269 menores de edad detenidos; en Bolivia, maestros y estudiantes gasificados en las puertas de los ministerios, bajo un estado de excepci\u00f3n que presume legal todo lo que hagan las fuerzas del orden. Detenciones arbitrarias y sin la explicaci\u00f3n de los protocolos definidos por norma, al amparo de la fuerza policial beligerante con la mirada policial por encima del hombro y los medios de comunicaci\u00f3n aplaudiendo al un\u00edsono, simplemente porque sus due\u00f1os son parte de la misma plana que se est\u00e1 distribuyendo el poder. Quienes exigen a la juventud que proteste en silencio rara vez dicen una palabra sobre esa otra violencia, esa que viene de arriba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bolivia guarda esa memoria. En octubre de 2003, la guerra del gas fue un levantamiento popular que el Estado enfrent\u00f3 con balas, dejando decenas de muertos en El Alto, y que termin\u00f3 con la huida de un presidente. Nadie recuerda aquellas jornadas como un exceso. Se las recuerda como el momento en que el pueblo recuper\u00f3 la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no significa que toda violencia sea igual ni que toda acci\u00f3n sea \u00fatil. La experiencia francesa lo ha mostrado que los saqueos aislados sirven a los gobiernos para justificar la represi\u00f3n y desviar la atenci\u00f3n de las demandas. De hecho, los poderes en los distintos pa\u00edses en conflicto, est\u00e1n aprendiendo a utilizar esta herramienta para desviar la atenci\u00f3n de lo realmente importante y de la profundidad del cuestionamiento. La pregunta decisiva no es si habr\u00e1 confrontaci\u00f3n, porque el poder se encarga de que la haya, sino si esa confrontaci\u00f3n tendr\u00e1 organizaci\u00f3n, direcci\u00f3n y un horizonte pol\u00edtico, o si se agotar\u00e1 en la rabia de una noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfY qu\u00e9 hay m\u00e1s all\u00e1 de la movilizaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda revuelta choca tarde o temprano con la misma pregunta \u00bfy despu\u00e9s qu\u00e9? Pocos lo pensaron tan bien como Ren\u00e9 Zavaleta Mercado. Las crisis, dec\u00eda, abren momentos excepcionales en que las masas quedan disponibles para lo nuevo. Pero lo que no se acumula en organizaci\u00f3n y en memoria colectiva se pierde cuando la calle se vac\u00eda. Una revuelta sin estructura se dispersa o la capturan otros. Madagascar lo vivi\u00f3 as\u00ed, cay\u00f3 el r\u00e9gimen y fueron los militares quienes ocuparon el vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Serbia, dos a\u00f1os despu\u00e9s de que el derrumbe de la estaci\u00f3n de Novi Sad matara a diecis\u00e9is personas, los estudiantes armaron su propia lista, eligieron a sus candidatos en asambleas y el 25 de octubre derrotaron a Aleksandar Vu\u010di\u0107 tras catorce a\u00f1os de dominio. Con la televisi\u00f3n en contra y sin caudillo. En Brasil, ese mismo d\u00eda, los universitarios que tomaron las calles tras la primera vuelta fueron decisivos para frenar a la ultraderecha y reelegir a Lula. Caminos distintos, con la misma lecci\u00f3n, la juventud dejando de ser un dato de las encuestas para convierte en sujeto pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Bolivia y su generaci\u00f3n a la deriva<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entonces est\u00e1 Bolivia, un pa\u00eds donde la canasta familiar se encarece mes a mes, donde los combustibles escasean y donde el gobierno de Rodrigo Paz negocia con el FMI mientras repite que el ajuste es el \u00fanico camino. Un pa\u00eds donde la corrupci\u00f3n se profundiza d\u00eda a d\u00eda y el narcotr\u00e1fico avanza sobre las instituciones. Un pa\u00eds que vive desde junio bajo estado de excepci\u00f3n y que se alinea con el Escudo de las Am\u00e9ricas, mientras los recursos naturales vuelven a estar en la mira de intereses ajenos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese contexto, los j\u00f3venes se movilizan, aunque casi nadie los mire. El 7 de octubre, estudiantes de secundaria y universitarios marcharon desde la UMSA en solidaridad con Palestina y fueron gasificados frente a la Vicepresidencia. El 20 de octubre, estudiantes y colectivos juveniles marcharon en La Paz contra el acuerdo con el FMI y el costo de vida. \u201cMarchamos para que mi madre ya no pase hambre\u201d, dec\u00eda una de sus consignas. Y en estas semanas, los maestros ocupan las calles contra la descentralizaci\u00f3n de los institutos t\u00e9cnicos, una decisi\u00f3n cuyo peso tambi\u00e9n cargar\u00e1n los estudiantes. El gobierno ya anunci\u00f3 descuentos. El di\u00e1logo est\u00e1 roto y el paro de 48 horas est\u00e1 convocado para el 9 y 10 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, miles de j\u00f3venes sienten que el pa\u00eds no tiene nada que ofrecerles. Muchos ven en la migraci\u00f3n la \u00fanica salida, como aquellos j\u00f3venes nepaleses que gritaban que quer\u00edan trabajo en su tierra y no tener que irse a buscarlo afuera. Otros se refugian en la desconfianza hacia toda la pol\u00edtica, convencidos de que oficialismo y oposici\u00f3n son lo mismo. Razones no les faltan. Pero la desconfianza, por s\u00ed sola, no construye nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Lo que est\u00e1 en juego&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia internacional deja dos certezas. Nadie le regala el futuro a una generaci\u00f3n, ni los gobiernos que piden sacrificios temporales ni los caudillos que prometen salvarla desde arriba le van a devolver lo que le arrebataron. Y cuando los estudiantes se organizan, cuando se encuentran con los trabajadores, los maestros, los barrios, los sindicatos y las organizaciones sociales, dejan de ser una suma de frustraciones individuales y se convierten en fuerza colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe tambi\u00e9n el riesgo de que el descontento sea apropiado por otros. En M\u00e9xico, el nombre de la Generaci\u00f3n Z fue tomado por sectores empresariales de ultraderecha. En Italia, mientras unos estudiantes marchaban contra el rearme, otros sal\u00edan con consignas opuestas. La rabia juvenil es hoy un territorio en disputa, si no la organiza la juventud misma, otros lo har\u00e1n por ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bolivia conoce ese riesgo de cerca. El 2019, el malestar de una parte de la juventud urbana fue encauzado por un bloque c\u00edvico y empresarial que ten\u00eda su propio plan. Desde el Comit\u00e9 C\u00edvico de Santa Cruz, encabezado por Luis Fernando Camacho, las protestas por la denuncia de fraude se convirtieron en una cruzada con la Biblia en mano. Los grandes medios privados, en manos de grupos empresariales, repitieron un solo relato presentando a los j\u00f3venes de las \u00abpititas\u00bb como la voz de una generaci\u00f3n harta y volvieron invisibles a los otros j\u00f3venes, los de El Alto y del tr\u00f3pico, que tambi\u00e9n salieron a las calles. Tras el mot\u00edn policial y la \u201csugerencia\u201d del alto mando militar, Evo Morales renunci\u00f3 el 10 de noviembre. Lo que vino despu\u00e9s no fue la democracia que muchos de esos j\u00f3venes creyeron defender. Fueron las masacres de Sacaba y Senkata, documentadas como tales por el grupo de expertos independientes de la CIDH, y un gobierno de facto que amenaz\u00f3 con juzgar por sedici\u00f3n a los periodistas cr\u00edticos. La rabia de unos j\u00f3venes fue utilizada; la sangre la pusieron otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bolivia tiene una larga tradici\u00f3n de juventudes que fueron chispa de grandes rebeliones: la resistencia a las dictaduras, la guerra del agua, la guerra del gas. Esa memoria no est\u00e1 muerta. Est\u00e1 esperando una generaci\u00f3n que la reconozca como propia en contra de lo que hoy el Gobierno Nacional nos muestra como \u00fanica v\u00eda para el futuro, que corresponde a m\u00e1s desigualdad, mayor incertidumbre y m\u00e1s muerte para el pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a ello, es urgente e indispensable que desde las mismas movilizaciones se trace una ruta de organizaci\u00f3n. Es urgente que la movilizaci\u00f3n se concentre, primero, en la defensa de los avances alcanzados y de los derechos adquiridos a lo largo de la historia nacional. Es imprescindible, adem\u00e1s, que las movilizaciones tengan en cuenta que aquella defensa significa tambi\u00e9n defendernos unos a otros. Algunos caeremos presos y quedaremos fuera de la contienda, pero si la movilizaci\u00f3n se concentra como cuerpo y se enfrenta como cuerpo, la defensa de nuestras compa\u00f1eras y compa\u00f1eros significar\u00e1 tambi\u00e9n una manera de protesta, desde donde nos toque hacerlo. Articulaci\u00f3n, desprendimiento y priorizaci\u00f3n, pueden ser las claves para enfrentar en el futuro inmediato, una embestida que, est\u00e1 claro, se viene por todos, pero comenzar\u00e1 precisamente por esa juventud rebelde que se encuentra incrustada en todas nuestras organizaciones.Esta generaci\u00f3n tiene motivos de sobra para levantarse, hace falta saber si se reconocer\u00e1 en esta realidad sobre un futuro que ya no puede mendigarse y tendr\u00e1 que conquistarse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De Katmand\u00fa a Tirana, de Par\u00eds a Belgrado, la juventud ha salido a las calles a reclamar un futuro que le fue expropiado. En Bolivia, entre el ajuste, el estado de excepci\u00f3n y el gas lacrim\u00f3geno, esa misma generaci\u00f3n empieza a preguntarse si le toca esperar o le toca moverse. Hay momentos en los que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":1295,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[4,3],"tags":[],"class_list":["post-1294","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-articulos","category-muy-picante"],"jetpack_publicize_connections":[],"wpmagazine_modules_lite_featured_media_urls":{"thumbnail":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-150x150.jpg",150,150,true],"cvmm-medium":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-300x300.jpg",300,300,true],"cvmm-medium-plus":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-305x207.jpg",305,207,true],"cvmm-portrait":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-400x600.jpg",400,600,true],"cvmm-medium-square":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-600x600.jpg",600,600,true],"cvmm-large":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-1024x762.jpg",1024,762,true],"cvmm-small":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA-130x95.jpg",130,95,true],"full":["https:\/\/ajicolorado.com\/wp-content\/uploads\/2026\/11\/PROTESTAS-ESTUDIANTILES-FRANCIA.jpg",1200,762,false]},"categories_names":{"4":{"name":"ART\u00cdCULOS","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?cat=4"},"3":{"name":"MUY PICANTE","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?cat=3"}},"tags_names":[],"comments_number":"0","brizy_media":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1294"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1294\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1296,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1294\/revisions\/1296"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ajicolorado.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}