{"id":1274,"date":"2026-11-01T22:21:23","date_gmt":"2026-11-02T02:21:23","guid":{"rendered":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=1274"},"modified":"2026-11-01T22:21:25","modified_gmt":"2026-11-02T02:21:25","slug":"memoria-territorio-y-resistencia-de-la-marcha-de-1990-a-las-actuales-tensiones-socioambientales-en-la-amazonia-boliviana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=1274","title":{"rendered":"Memoria, territorio y resistencia: de la marcha de 1990 a las actuales tensiones socioambientales en la Amazon\u00eda boliviana"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><em>El presente art\u00edculo analiza la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, pol\u00edtica y territorial de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas en Bolivia, tomando como hito fundacional la hist\u00f3rica Marcha Ind\u00edgena de 1990 \u00abPor el territorio y la dignidad\u00bb. A partir de un enfoque te\u00f3rico que articula la teor\u00eda del control cultural de Guillermo Bonfil Batalla, los aportes sobre subjetividad pol\u00edtica de Esteban Ticona, la territorialidad de Xavier Alb\u00f3, los estudios amaz\u00f3nicos de Zulema Lehm y las advertencias sobre biopirater\u00eda de Annie Oehlerich de Zurita, el trabajo examina c\u00f3mo las comunidades transitaron desde la invisibilidad colonial y las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) hacia la reapropiaci\u00f3n de estructuras burocr\u00e1ticas estatales mediante los Gobiernos Aut\u00f3nomos Ind\u00edgena Originario Campesinos (GAIOCs), destacando el caso pionero de Charagua Iyambae. Finalmente, el ensayo aborda las contradicciones contempor\u00e1neas del modelo neoextractivista, centr\u00e1ndose en la contaminaci\u00f3n aur\u00edfera por mercurio en la Amazon\u00eda norte y la reciente criminalizaci\u00f3n de las dirigencias de la CIPOAP en Pando, cuyo contrapeso jur\u00eddico ha reca\u00eddo de manera casi exclusiva en el acompa\u00f1amiento estrat\u00e9gico del Centro de Estudios Jur\u00eddicos e Investigaci\u00f3n Social (CEJIS).<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>MEMORIA, TERRITORIO Y RESISTENCIA; LA MARCHA POR EL TERRITORIO Y LA DIGNIDAD<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la hist\u00f3rica Marcha Ind\u00edgena \u00abPor el territorio y la dignidad\u00bb de 1990, la sociedad boliviana constat\u00f3 de manera categ\u00f3rica la existencia de los pueblos originarios de las tierras bajas. Hasta ese momento, el Estado reconoc\u00eda formalmente de manera exclusiva a la poblaci\u00f3n andina (aymara y quechua) bajo la categor\u00eda reductiva de \u00abcampesinos\u00bb, invisibilizando la existencia, identidades y formas de vida de m\u00e1s de treinta naciones ind\u00edgenas de la Amazon\u00eda, el Oriente y el Chaco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llegada de la marcha a la ciudad de La Paz signific\u00f3 el encuentro de dos realidades distantes. La prensa escrita reflej\u00f3 este choque cultural con titulares de alto impacto como:&nbsp;<em>\u00abLa Paz abraza a la Amazon\u00eda: apote\u00f3sico recibimiento a los marchistas del Beni\u00bb<\/em>&nbsp;(<em>Presencia<\/em>, 18 de septiembre de 1990). Aunque la opini\u00f3n p\u00fablica pace\u00f1a se solidariz\u00f3 masivamente con los marchistas, en un principio lo hizo desde la empat\u00eda urbana, sin dimensionar a\u00fan la profundidad estructural y pol\u00edtica de sus demandas territoriales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">EL DESPOJO TERRITORIAL Y LA INVISIBILIDAD HIST\u00d3RICA<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las d\u00e9cadas previas a 1990, la supervivencia de los pueblos ind\u00edgenas se vio fuertemente amenazada por la invasi\u00f3n de sus h\u00e1bitats. Por un lado, el otorgamiento de concesiones madereras masivas en zonas del Bosque Chim\u00e1n y el Parque Nacional Isiboro S\u00e9cure (TIPNIS) provoc\u00f3 una deforestaci\u00f3n indiscriminada que afect\u00f3 de forma directa la subsistencia, la recolecci\u00f3n, la caza y la pesca de las comunidades locales. Por otro lado, el avance de la frontera agr\u00edcola, las estancias ganaderas y el asentamiento incontrolado de colonizadores sobre tierras ancestrales propiciaron el despojo gradual de los h\u00e1bitats de pueblos como los Moxe\u00f1os, Yuracar\u00e9s, Chimanes y Sirion\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la inexistencia de titulaci\u00f3n y seguridad jur\u00eddica legal, los pueblos ind\u00edgenas de las tierras bajas no eran reconocidos como propietarios colectivos de sus tierras; ante la ley, eran considerados simples ocupantes de terrenos estatales \u00abbald\u00edos\u00bb. Esto impuls\u00f3 una reivindicaci\u00f3n fundamental:&nbsp;<strong>el reconocimiento del territorio y no solo de la \u00abtierra\u00bb<\/strong>. Para estas comunidades, el territorio constituye un espacio geogr\u00e1fico y cultural indispensable para la reproducci\u00f3n f\u00edsica, social, espiritual y cultural, configurando una visi\u00f3n integral del h\u00e1bitat.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto a la demanda territorial emergi\u00f3 la&nbsp;<strong>exigencia de dignidad y visibilizaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/strong>. La invisibilidad pol\u00edtica y legal del pasado colonial persist\u00eda en diversas zonas de la cuenca amaz\u00f3nica y del Chaco, donde a\u00fan sobreviv\u00edan formas de patronaje, servidumbre por deudas y trabajo no remunerado que atentaban directamente contra la dignidad humana elemental. Asimismo, los pueblos exigieron el respeto a sus estructuras organizativas propias \u2014como cabildos indigenales, consejos de sabios y capitan\u00edas\u2014 y la inclusi\u00f3n de reformas constitucionales que garantizaran su ciudadan\u00eda plena sin p\u00e9rdida de sus identidades culturales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>SABERES TRADICIONALES, IDENTIDAD Y EL RIESGO DE LA BIOPIRATER\u00cdA<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso pol\u00edtico-cultural detonado en los a\u00f1os 90 permiti\u00f3 visibilizar, mediante diversas investigaciones antropol\u00f3gicas, las complejas estrategias de salud y reproducci\u00f3n de los pueblos de tierras bajas. Un ejemplo emblem\u00e1tico lo constituye el aprovechamiento y conocimiento milenario de la flora medicinal por parte del pueblo Tsimane.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, esta revalorizaci\u00f3n cultural e identitaria ha estado expuesta a profundas vulnerabilidades. Tal como advierte Annie Oehlerich de Zurita en su obra&nbsp;<em>Ni robo ni limosna: los pueblos ind\u00edgenas y la propiedad intelectual<\/em>&nbsp;(1999), los saberes ancestrales enfrentan la amenaza constante de la biopirater\u00eda: un mecanismo por el cual corporaciones transnacionales patentan y se apropian privadamente de conocimientos colectivos, vulnerando el consentimiento fundamentado previo y negando cualquier retribuci\u00f3n justa a sus leg\u00edtimos creadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta misma l\u00ednea, los aportes de Oehlerich de Zurita evidencian c\u00f3mo, bajo el pretexto de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, se han invisibilizado las capacidades t\u00e9cnicas y farmacol\u00f3gicas de los pueblos amaz\u00f3nicos en el manejo forestal, cuyos aportes en salud no solo resguardan a sus propias comunidades, sino que frecuentemente benefician a sectores urbanos m\u00e1s amplios a escala nacional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>LAS GAIOCS, EL INICIO DE LA AUTODETERMINACI\u00d3N Y LA APROPIACI\u00d3N DE LO AJENO<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impulso organizativo de los pueblos ind\u00edgenas durante los a\u00f1os noventa encontr\u00f3 un cauce institucional clave con la promulgaci\u00f3n de la Ley de Participaci\u00f3n Popular (LPP) de 1994. Como lo analizan Esteban Ticona, Gonzalo Rojas y Xavier Alb\u00f3 (1995) en su obra fundamental&nbsp;<em>Votos y Wiphalas<\/em>, este proceso de descentralizaci\u00f3n administrativa y pol\u00edtica comenz\u00f3 a desmantelar el monopolio del poder local que ostentaban las \u00e9lites urbanas tradicionales. La municipalizaci\u00f3n dej\u00f3 de ser un espacio ajeno: mediante el voto, las comunidades ind\u00edgenas y campesinas empezaron a ganar alcald\u00edas y concejal\u00edas, utilizando las herramientas de la democracia representativa occidental para subvertirlas desde adentro y ponerlas al servicio de sus necesidades territoriales y comunitarias, configurando as\u00ed una forma pragm\u00e1tica de autogobierno municipal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender la transici\u00f3n desde las municipalidades tuteladas hacia la consolidaci\u00f3n de los Gobiernos Aut\u00f3nomos Ind\u00edgena Originario Campesinos (GAIOC), resulta fundamental acudir a la teor\u00eda del&nbsp;<strong>control cultural<\/strong>&nbsp;formulada por el antrop\u00f3logo Guillermo Bonfil Batalla. Desde esta perspectiva, el Estado boliviano se ha configurado hist\u00f3ricamente como un aparato de dominaci\u00f3n basado en elementos&nbsp;<strong>ajenos<\/strong>&nbsp;\u2014una burocracia centralizada, un sistema jur\u00eddico occidental y una democracia representativa de \u00e9lites\u2014 concebidos para excluir a las poblaciones originarias. Sin embargo, lejos de la postura del purismo cultural o del aislamiento pasivo, los pueblos ind\u00edgenas han demostrado una profunda capacidad pol\u00edtica para apropiarse de esos instrumentos formales ajenos y someterlos a sus propias din\u00e1micas de decisi\u00f3n comunitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, la conformaci\u00f3n de las GAIOCs \u2014como el proceso pionero de Charagua Iyambae\u2014 responde a una reapropiaci\u00f3n estrat\u00e9gica: las comunidades no asumieron la estructura institucional del municipio como un fin en s\u00ed mismo, sino como un recurso material y pol\u00edtico ajeno que decidieron intervenir, desmantelar parcialmente y resignificar desde&nbsp;<strong>lo propio<\/strong>. Al suprimir los concejos municipales tradicionales y sustituir sus normas por formas de deliberaci\u00f3n colectiva basadas en la Asamblea del Pueblo Guaran\u00ed (APG), los pueblos originarios evidenciaron que la autodeterminaci\u00f3n no consiste en la creaci\u00f3n de un mundo puro y aislado frente al Estado, sino en la capacidad soberana de decidir sobre el funcionamiento y los l\u00edmites de las propias herramientas burocr\u00e1ticas impuestas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este escenario, la&nbsp;<em>wiphala<\/em>&nbsp;\u2014que da t\u00edtulo a la obra de Ticona et al. (1995)\u2014 trascendi\u00f3 su condici\u00f3n de elemento meramente folcl\u00f3rico para erigirse como el estandarte pol\u00edtico de una nueva gram\u00e1tica de poder. Su visibilizaci\u00f3n masiva en el espacio p\u00fablico y electoral marc\u00f3 la irrupci\u00f3n de una cosmovisi\u00f3n que desafiaba abiertamente el monoculturalismo del Estado republicano. El texto documenta c\u00f3mo las comunidades comenzaron a articular conceptos de \u00abotros pluralismos\u00bb y de Estado plurinacional d\u00e9cadas antes de su consagraci\u00f3n formal en la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del Estado de 2009. La autodeterminaci\u00f3n se nutri\u00f3 de la capacidad de formular un discurso pol\u00edtico propio que articulaba la democracia liberal con las formas comunitarias de deliberaci\u00f3n, tales como los&nbsp;<em>ayllus<\/em>, los sindicatos agrarios y las capitan\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este proceso hist\u00f3rico de descentralizaci\u00f3n y lucha local constituy\u00f3 el antecedente pol\u00edtico indispensable para que el municipio de Charagua protagonizara una transici\u00f3n pionera y compleja que demand\u00f3 casi ocho a\u00f1os, convirti\u00e9ndose en la hoja de ruta de la libre determinaci\u00f3n en Bolivia:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Consulta democr\u00e1tica y decisi\u00f3n voluntaria (2009):<\/strong>&nbsp;En el referendo del 6 de diciembre de 2009, el municipio de Charagua decidi\u00f3 por m\u00e1s del 53% de los votos convertirse en Autonom\u00eda Ind\u00edgena Originaria Campesina, acogi\u00e9ndose a las disposiciones de la nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del Estado.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Construcci\u00f3n y aprobaci\u00f3n del Estatuto Auton\u00f3mico (2010\u20132015):<\/strong>&nbsp;A trav\u00e9s de asambleas comunitarias convocadas por la Asamblea del Pueblo Guaran\u00ed (APG), se redact\u00f3 el Estatuto Auton\u00f3mico de Charagua Iyambae, suprimiendo la estructura tradicional de alcaldes y concejales. El documento fue validado por el Tribunal Constitucional Plurinacional y ratificado mediante un segundo referendo en septiembre de 2015.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>CHARAGUA EN EL HILO HIST\u00d3RICO: DE LA MARCHA DE 1990 A LAS AMENAZAS EXTRACTIVISTAS ACTUALES<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia de Charagua Iyambae no es un hecho aislado, sino la encarnaci\u00f3n pr\u00e1ctica del mandato de la&nbsp;<strong>Marcha por el Territorio y la Dignidad de 1990<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>De la TCO a la GAIOC:<\/strong>&nbsp;La Marcha de 1990 conquist\u00f3 las Tierras Comunitarias de Origen (TCO) como propiedad colectiva. Charagua demostr\u00f3 que el territorio no es solo un t\u00edtulo agrario de propiedad, sino una&nbsp;<strong>jurisdicci\u00f3n pol\u00edtica soberana<\/strong>&nbsp;capaz de gobernarse a s\u00ed misma.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Estrategia de Legitimidad Territorial y Cultural:<\/strong>&nbsp;Como GAIOC, Charagua fortaleci\u00f3 la protecci\u00f3n de su patrimonio ambiental y cultural (como el Parque Kaa-Iya del Gran Chaco) promoviendo sistemas de producci\u00f3n ecol\u00f3gicos y la medicina tradicional guaran\u00ed.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Muro de Contenci\u00f3n frente al Extractivismo:<\/strong>&nbsp;Al igual que las organizaciones ind\u00edgenas en la Amazon\u00eda (como la CIPOAP frente a la miner\u00eda ilegal y la contaminaci\u00f3n por mercurio en Pando), la GAIOC de Charagua se posicion\u00f3 como una trinchera legal e institucional. Permite que las decisiones sobre megaproyectos, exploraci\u00f3n hidrocarbur\u00edfera o uso de fuentes de agua se sometan al principio del&nbsp;<strong>Consulta Previa, Libre e Informada<\/strong>&nbsp;y a la decisi\u00f3n colectiva de la comunidad<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">LA PERSISTENCIA DE LA EXCLUSI\u00d3N Y LA CRIMINALIZACI\u00d3N EN LA AMAZON\u00cdA ACTUAL<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde los a\u00f1os 90 hasta la fecha, los derechos de las naciones ind\u00edgenas \u2014hoy reconocidas formalmente en el marco del Estado Plurinacional\u2014 enfrentan nuevas amenazas estructurales. La persistencia de din\u00e1micas extractivistas se refleja crudamente en la situaci\u00f3n socioambiental de la Amazon\u00eda norte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un claro ejemplo de esta tensi\u00f3n institucional qued\u00f3 de manifiesto cuando la Fiscal\u00eda de Pando conmin\u00f3 a la Central Ind\u00edgena de los Pueblos Originarios de la Amazon\u00eda de Pando (CIPOAP) a presentar pruebas t\u00e9cnicas sobre contaminaci\u00f3n y miner\u00eda ilegal en el r\u00edo Madre de Dios, bajo advertencia de consecuencias penales en caso de incumplimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La organizaci\u00f3n ind\u00edgena respondi\u00f3 al requerimiento cuestionando leg\u00edtimamente que se traslade a los pueblos originarios la carga de demostrar hechos \u2014como la contaminaci\u00f3n por mercurio\u2014 que vienen denunciando desde hace a\u00f1os ante distintas instancias del Estado sin obtener respuestas efectivas. Exigir peritajes cient\u00edficos complejos a las propias v\u00edctimas de la contaminaci\u00f3n, sumado al intento de requisar nombres de dirigentes que convocan a asambleas, evidencia una preocupante tendencia a la criminalizaci\u00f3n de la defensa territorial, demostrando que la lucha por el territorio, la salud y la dignidad iniciada hace tres d\u00e9cadas sigue vigente y bajo constante asedio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante mencionar que son diversas las&nbsp;<strong>ONG<\/strong>&nbsp;que priorizan en sus proyectos a la&nbsp;<strong>Amazon\u00eda<\/strong>&nbsp;y que han desarrollado trabajos en torno a la contaminaci\u00f3n&nbsp;<strong>por<\/strong>&nbsp;mercurio&nbsp;<strong>en<\/strong>&nbsp;los r\u00edos de esta gran reserva ecol\u00f3gica de Bolivia, sin embargo, al momento de&nbsp;<strong>brindar<\/strong>&nbsp;apoyo&nbsp;<strong>t\u00e9cnico-cient\u00edfico y patrocinio legal<\/strong>, solo el&nbsp;<strong>CEJIS<\/strong>destaca como una de las pocas instituciones que han brindado un respaldo directo. Esto evidencia que muchas organizaciones de la sociedad civil supeditan la defensa efectiva de las naciones ind\u00edgenas al cumplimiento formal de sus propios objetivos institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tr\u00e1nsito pol\u00edtico de las tierras bajas de Bolivia, cimentado en la exigencia hist\u00f3rica de territorio y dignidad desde 1990, revela que la emancipaci\u00f3n de los pueblos originarios no se reduce a un reconocimiento formal de derechos constitucionales, sino a una disputa permanente por el control cultural de la vida y el espacio geogr\u00e1fico. La consolidaci\u00f3n de las GAIOCs confirma que los pueblos ind\u00edgenas no buscan el aislamiento, sino la facultad soberana de resignificar los instrumentos institucionales heredados del Estado monocultural para ponerlos al servicio de la deliberaci\u00f3n comunitaria.No obstante, las actuales tensiones socioambientales \u2014ejemplificadas por la miner\u00eda aur\u00edfera ilegal, el envenenamiento de las cuencas amaz\u00f3nicas y la persecuci\u00f3n judicial a autoridades ind\u00edgenas que defienden sus derechos\u2014 exponen los l\u00edmites del actual modelo de desarrollo estatal frente a las autonom\u00edas. Ante la d\u00e9bil respuesta de una institucionalidad p\u00fablica cooptada por intereses extractivos y el limitado acompa\u00f1amiento real de las organizaciones de la sociedad civil, las naciones ind\u00edgenas de la Amazon\u00eda contin\u00faan sosteniendo, desde sus capitan\u00edas y organizaciones matrices, la \u00faltima l\u00ednea de defensa de la soberan\u00eda territorial y ecol\u00f3gica del pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El presente art\u00edculo analiza la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, pol\u00edtica y territorial de los derechos de los pueblos ind\u00edgenas en Bolivia, tomando como hito fundacional la hist\u00f3rica Marcha Ind\u00edgena de 1990 \u00abPor el territorio y la dignidad\u00bb. 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