{"id":1050,"date":"2026-09-16T15:53:14","date_gmt":"2026-09-16T19:53:14","guid":{"rendered":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=1050"},"modified":"2026-09-16T15:53:16","modified_gmt":"2026-09-16T19:53:16","slug":"las-luchas-desorganizadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ajicolorado.com\/?p=1050","title":{"rendered":"Las luchas (des)organizadas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una persona muy querida me dijo mientras habl\u00e1bamos la otra noche sobre cu\u00e1nto extra\u00f1a La Paz y su tierra natal ahora que vive en Suiza. Extra\u00f1a a sus amigos, a su familia, a la comida que com\u00eda desde ni\u00f1a y, sobre todo, esa sensaci\u00f3n de pertenecer a un lugar que desde lejos parece volverse todav\u00eda m\u00e1s importante. Despu\u00e9s me dijo algo que me llam\u00f3 particularmente la atenci\u00f3n: tambi\u00e9n quisiera estar de vuelta en Bolivia porque siente que podr\u00eda, de alguna manera, ayudar con los conflictos ambientales que plagan nuestro pa\u00eds. Ella, viviendo tan lejos, tiene una perspectiva a la que yo solamente puedo acceder a trav\u00e9s de nuestras conversaciones. Y me pareci\u00f3 fascinante la pasi\u00f3n con la que me hablaba de la naturaleza, de sus ganas de querer cuidarla, de su preocupaci\u00f3n por los bosques, los animales y los r\u00edos, pero tambi\u00e9n de algo que parec\u00eda ir mucho m\u00e1s all\u00e1 del ambientalismo. Cada vez est\u00e1 m\u00e1s convencida de que esa vida tan alejada, individual, hiperproductiva y obsesionada con el trabajo, el dinero y la acumulaci\u00f3n permanente es, en muchos sentidos, una forma de muerte lenta disfrazada de \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de que yo no me considero una persona particularmente activa en la conservaci\u00f3n de la naturaleza y mucho menos un militante ambientalista, los principios b\u00e1sicos sobre los cuales construyo mi militancia de izquierda \u2014la organizaci\u00f3n popular, la denuncia de la opresi\u00f3n y la defensa de quienes son explotados por las estructuras econ\u00f3micas dominantes\u2014 son, en muchos sentidos, exactamente los mismos que la llevan a ella a querer defender un bosque o un r\u00edo. Al mismo tiempo, ninguno de los dos se considera parte de la lucha del otro. Yo no siento que pertenezca a la lucha ambientalista y ella no siente que pertenezca a la lucha contra la opresi\u00f3n de clase.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El capitalismo tiene una virtud extraordinaria: consigue convertir casi cualquier cosa en mercanc\u00eda. La tierra puede convertirse en mercanc\u00eda, el agua, el bosque, el tiempo y, eventualmente, hasta nosotros mismos terminamos convertidos en una especie de producto que debe demostrar permanentemente cu\u00e1nto produce, cu\u00e1nto gana y qu\u00e9 tan \u00fatil resulta para la econom\u00eda. La Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo estima que aproximadamente 2,93 millones de trabajadores mueren cada a\u00f1o como consecuencia de factores relacionados con el trabajo, mientras otros 395 millones sufren lesiones laborales no mortales. Cerca del 89 % de esas muertes est\u00e1n relacionadas con enfermedades profesionales. Casi tres millones de personas, cada a\u00f1o y hemos conseguido convertirlo en una estad\u00edstica. Porque cuando hablamos de explotaci\u00f3n laboral solemos imaginar al trabajador y a su jefe como dos personajes de una historia econ\u00f3mica. Cuando hablamos de destrucci\u00f3n ambiental imaginamos empresas contaminando r\u00edos o deforestando bosques. Cuando hablamos de feminismo pensamos en violencia patriarcal. Cuando hablamos de pueblos ind\u00edgenas pensamos en despojo territorial. Cuando hablamos de pobreza pensamos en distribuci\u00f3n de la riqueza y entonces los ponemos en cap\u00edtulos separados como si fueran problemas independientes, como si existieran diferentes monstruos y quiz\u00e1 no. Quiz\u00e1 solamente estamos mirando al mismo monstruo desde distintos lados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensemos en un r\u00edo contaminado por miner\u00eda. Para el ambientalista, el problema es evidente: contaminaci\u00f3n, p\u00e9rdida de biodiversidad, destrucci\u00f3n de ecosistemas, para una comunidad ind\u00edgena, el problema puede ser todav\u00eda m\u00e1s profundo: p\u00e9rdida del territorio, contaminaci\u00f3n del agua, afectaci\u00f3n de sus alimentos, desplazamiento y destrucci\u00f3n de su forma de vida, para un m\u00e9dico puede convertirse en un problema de salud p\u00fablica, para una organizaci\u00f3n de derechos humanos en una violaci\u00f3n de derechos colectivos, para un economista es una externalidad, para un trabajador minero puede ser su \u00fanica fuente de ingresos y para una empresa probablemente sea una actividad econ\u00f3mica. Cinco personas pueden mirar exactamente el mismo r\u00edo y llegar a conclusiones completamente distintas pero el r\u00edo sigue siendo el mismo. En Bolivia esto no es una discusi\u00f3n hipot\u00e9tica. En noviembre de 2024, la propia Defensor\u00eda del Pueblo se\u00f1al\u00f3 que la miner\u00eda aur\u00edfera en el \u00e1rea del Madidi estaba afectando al menos cuatro derechos humanos de las comunidades ind\u00edgenas originario campesinas: el derecho a un medio ambiente sano, al agua, a la salud y a la vida. El informe tambi\u00e9n document\u00f3 impactos sobre ecosistemas, fauna, flora y formas de vida comunitarias. Un estudio citado por Human Rights Watch encontr\u00f3 que tres cuartas partes de los miembros de 36 comunidades ind\u00edgenas amaz\u00f3nicas analizadas presentaban niveles de mercurio en el cabello cercanos al doble del l\u00edmite considerado seguro por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. El origen estaba relacionado con el consumo de pescado proveniente de zonas r\u00edo abajo de actividades de miner\u00eda aur\u00edfera que utilizan mercurio. Entonces, \u00bfde qu\u00e9 lucha estamos hablando? \u00bfAmbiental? \u00bfInd\u00edgena? \u00bfDe derechos humanos? \u00bfDe salud p\u00fablica? \u00bfDe lucha contra el extractivismo? \u00bfDe clase? La respuesta r\u00e1pida, s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe una idea bastante c\u00f3moda seg\u00fan la cual el ambientalismo ser\u00eda una preocupaci\u00f3n de personas que tienen el privilegio de preocuparse por el medio ambiente.&nbsp;&nbsp;Como si una persona que vive c\u00f3modamente en una ciudad pudiera darse el lujo de preocuparse por los \u00e1rboles mientras alguien que vive de la miner\u00eda necesita preocuparse por llegar a fin de mes. Es una cr\u00edtica que, en algunos casos tiene sentido, pero solamente hasta cierto punto, porque resulta dif\u00edcil defender que la contaminaci\u00f3n es un problema exclusivamente ambiental cuando quienes respiran el aire contaminado son trabajadores. Resulta dif\u00edcil hablar de deforestaci\u00f3n sin hablar de quienes pierden sus territorios. Resulta dif\u00edcil hablar de miner\u00eda sin hablar de quienes trabajan en ella. Resulta dif\u00edcil hablar de cambio clim\u00e1tico sin hablar de quienes trabajan al aire libre. La propia OIT calcula que 2.41 mil millones de trabajadores est\u00e1n expuestos actualmente a calor excesivo y que el cambio clim\u00e1tico est\u00e1 aumentando los riesgos laborales. El trabajador y el medio ambiente no son dos sujetos distintos y, cuando las cosas salen mal, suelen ser los mismos sectores sociales quienes pagan la factura. La naturaleza no es una preocupaci\u00f3n est\u00e9tica, para millones de personas es una cuesti\u00f3n de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otra cosa que me parece particularmente interesante. Muchas personas que participan en luchas ambientales probablemente jam\u00e1s se definir\u00edan como anticapitalistas y muchas personas que se consideran anticapitalistas probablemente jam\u00e1s se llamar\u00edan ambientalistas. Una mujer que lucha para impedir que una empresa contamine el r\u00edo de su comunidad quiz\u00e1 no haya le\u00eddo a Marx. Un trabajador que exige mejores condiciones laborales quiz\u00e1 nunca haya participado de una movilizaci\u00f3n ambiental. Un ind\u00edgena que defiende su territorio probablemente no necesite ninguna teor\u00eda econ\u00f3mica para saber que alguien quiere quitarle aquello que sostiene su vida. Y una feminista que denuncia que las tareas dom\u00e9sticas y de cuidados recaen desproporcionadamente sobre las mujeres puede no utilizar jam\u00e1s el concepto de reproducci\u00f3n social. Pero eso no significa que las estructuras que enfrentan sean completamente independientes. El problema aparece cuando convertimos nuestras identidades pol\u00edticas en peque\u00f1os departamentos burocr\u00e1ticos. Aqu\u00ed est\u00e1n los ambientalistas, all\u00e1 los feministas, por ese lado los sindicalistas, m\u00e1s all\u00e1 los ind\u00edgenas, en aquella esquina los comunistas y, por supuesto, en alg\u00fan lugar completamente diferente est\u00e1n los que solamente quieren mejores salarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como si el capitalismo hubiera tenido la cortes\u00eda de organizar sus mecanismos de explotaci\u00f3n siguiendo nuestras categor\u00edas pol\u00edticas. Quiz\u00e1 una de las mayores victorias ideol\u00f3gicas del sistema sea precisamente conseguir que sus opositores se organicen alrededor de sus diferencias antes que alrededor de sus coincidencias. No necesitamos que alguien nos diga: \u201cAmbientalistas y trabajadores, ustedes son enemigos.\u201d Es mucho m\u00e1s eficiente conseguir que nosotros mismos lo pensemos. Que el trabajador crea que el ambientalista quiere quitarle su empleo. Que el ambientalista crea que el trabajador solamente quiere destruir el planeta. Que el feminista piense que el sindicalista solamente habla de hombres. Que el sindicalista considere que el feminismo es un asunto secundario. Que el comunista considere que el ambientalismo es una moda peque\u00f1o-burguesa. Que el ambientalista considere que el comunismo solamente quiere industrializarlo todo. Y mientras nosotros discutimos qui\u00e9n tiene la lucha m\u00e1s importante, alguien sigue ganando dinero con todas ellas. Es casi elegante. No hace falta prohibir una revoluci\u00f3n si puedes convencer a sus posibles participantes de que deber\u00edan estar discutiendo entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2024, Global Witness document\u00f3 146 defensores de la tierra y del medio ambiente asesinados o desaparecidos en el mundo. 82 % de los casos ocurrieron en Am\u00e9rica Latina. La miner\u00eda y las industrias extractivas estuvieron vinculadas a 29 casos, mientras que m\u00e1s del 62 % estuvo relacionado con disputas por tierras o reformas agrarias. No estamos hablando de personas que simplemente publicaron una fotograf\u00eda de un bosque en Instagram. Estamos hablando de personas asesinadas. De comunidades amenazadas. De dirigentes criminalizados. De territorios disputados. De gente que decidi\u00f3 decir que una determinada actividad econ\u00f3mica no pod\u00eda realizarse a cualquier precio. Y por eso quiz\u00e1 deber\u00edamos dejar de llamar a esto solamente \u201cconflicto ambiental\u201d. Porque cuando una persona es asesinada por defender el territorio, el problema dej\u00f3 de ser ambiental hace bastante tiempo. Es pol\u00edtico. Es econ\u00f3mico. Es social. Y, fundamentalmente, es una disputa por el poder. En Am\u00e9rica Latina, donde se concentra hist\u00f3ricamente la mayor proporci\u00f3n de asesinatos de defensores ambientales, esa conexi\u00f3n es especialmente evidente. En 2023, el 85 % de los asesinatos registrados por Global Witness ocurri\u00f3 en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bolivia tiene una relaci\u00f3n particularmente contradictoria con todo esto. Vivimos en uno de los pa\u00edses con mayor biodiversidad del planeta, pero tambi\u00e9n tenemos una econom\u00eda profundamente vinculada al aprovechamiento de recursos naturales. Tenemos discursos de protecci\u00f3n de la Madre Tierra mientras seguimos dependiendo de actividades extractivas. Tenemos una Constituci\u00f3n que reconoce derechos de la naturaleza y de los pueblos ind\u00edgenas, pero tambi\u00e9n tenemos conflictos alrededor de miner\u00eda, hidrocarburos, infraestructura, agricultura y expansi\u00f3n territorial. Y tenemos una Amazon\u00eda que no necesita discursos para recordarnos que la contradicci\u00f3n existe. Seg\u00fan Global Forest Watch, Bolivia perdi\u00f3 aproximadamente 740 mil hect\u00e1reas de cobertura forestal natural solamente en 2025. Entre 2002 y 2025, el pa\u00eds perdi\u00f3 alrededor de 6,3 millones de hect\u00e1reas de bosque primario h\u00famedo. Mientras tanto, en el Madidi, la miner\u00eda aur\u00edfera contin\u00faa generando conflictos sobre territorio, salud, agua y derechos ind\u00edgenas. Y esto deber\u00eda obligarnos a hacernos una pregunta que va m\u00e1s all\u00e1 de \u201c\u00bfestamos a favor o en contra de la miner\u00eda?\u201d. Las preguntas reales son \u00bfQui\u00e9n decide qu\u00e9 se extrae?, \u00bfd\u00f3nde se extrae? \u00bfcu\u00e1nto se extrae, para qui\u00e9n se extrae y qui\u00e9n paga los costos? Porque ese es el verdadero debate. No podemos reducir la discusi\u00f3n a \u201ceconom\u00eda contra medio ambiente\u201d. La verdadera discusi\u00f3n es sobre qui\u00e9n controla la econom\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una raz\u00f3n por la que me cuesta aceptar que ambientalismo, feminismo, sindicalismo, antirracismo, defensa ind\u00edgena y lucha anticapitalista deban entenderse como movimientos completamente independientes. No porque sean id\u00e9nticos, cada uno tiene historias diferentes, sujetos diferentes, demandas diferentes y problemas espec\u00edficos que no pueden simplemente disolverse dentro de una \u00fanica categor\u00eda. El feminismo no puede reducirse a una nota al pie de la lucha de clases, la defensa ind\u00edgena no puede convertirse simplemente en otra forma de sindicalismo, el ambientalismo no puede limitarse a una extensi\u00f3n del marxismo y las luchas laborales no pueden desaparecer detr\u00e1s de una agenda ambiental. Precisamente porque son diferentes necesitamos que dialoguen porque el objetivo no deber\u00eda ser convencer a todos de que tienen exactamente la misma lucha. Deber\u00eda ser conseguir que entiendan c\u00f3mo sus luchas se relacionan, no se trata de construir una izquierda donde todos pensemos igual, se trata de construir una izquierda donde podamos reconocer al mismo enemigo, aunque lleguemos a \u00e9l desde caminos diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los \u00faltimos a\u00f1os se ha popularizado una palabra bastante \u00fatil para clasificar todo esto, \u201cprogresista\u201d. Es una palabra c\u00f3moda que sirve para poner bajo el mismo paraguas al ambientalista, al feminista, al socialista, al liberal progresista, al sindicalista, al defensor ind\u00edgena, al acad\u00e9mico y pr\u00e1cticamente a cualquier persona que no quiera volver al siglo XIX. Pero quiz\u00e1 precisamente por eso termina siendo insuficiente. Porque decir \u201cprogresistas\u201d puede convertirse en otra manera de evitar hablar de las diferencias econ\u00f3micas que existen dentro de nuestras propias luchas. Y tambi\u00e9n puede convertirse en otra forma de dividirlas. Porque si todo el mundo que se opone a determinadas injusticias simplemente es \u201cprogresista\u201d, entonces dejamos de preguntarnos qu\u00e9 estructura produce esas injusticias, de inclusi\u00f3n sin hablar de explotaci\u00f3n, de diversidad sin hablar de riqueza. Podemos hablar de sostenibilidad sin hablar de propiedad, de igualdad de oportunidades sin hablar de qui\u00e9n controla los recursos y podemos incluso construir un capitalismo bastante ecol\u00f3gico, bastante inclusivo y bastante diverso que seguir\u00e1 siendo el mismo capitalismo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 mi conversaci\u00f3n con aquella persona en Suiza me hizo entender algo que resulta bastante sencillo cuando uno deja de complicarlo, ella no necesita convertirse en comunista para que yo entienda que su lucha importa y yo no necesito convertirme en ambientalista para entender que la destrucci\u00f3n de la naturaleza es tambi\u00e9n una forma de explotaci\u00f3n y ninguno de los dos necesita abandonar su propia causa para reconocer que existe un espacio enorme en el que nuestras luchas coinciden. Porque si una empresa contamina el r\u00edo, explota al trabajador, desplaza a una comunidad ind\u00edgena y destruye un ecosistema para maximizar beneficios, no estamos frente a cuatro problemas. Estamos frente a un mismo modelo de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica produciendo cuatro consecuencias diferentes, quiz\u00e1 esa sea una de las tareas pol\u00edticas m\u00e1s importantes de nuestra generaci\u00f3n, dejar de preguntarnos cu\u00e1l lucha es m\u00e1s importante porque mientras discutimos eso, el sistema sigue funcionando perfectamente.Al final, quiz\u00e1 el monstruo en la oscuridad no sea tan misterioso, est\u00e1 bastante documentado, tiene balances financieros, juntas directivas, lobbies, contratos, leyes, mercados, trabajadores, consumidores, gobiernos que lo regulan, gobiernos que lo protegen y gobiernos que intentan enfrentarlo y, sobre todo, tiene una capacidad extraordinaria para hacernos creer que sus consecuencias son problemas separados. Tal vez deber\u00edamos preguntarnos \u201c\u00bfqu\u00e9 tipo de mundo est\u00e1s intentando construir?\u201d y despu\u00e9s encontrar a todos los dem\u00e1s que est\u00e1n intentando construir uno parecido. Porque quiz\u00e1 ella y yo nunca lleguemos a militar exactamente en la misma organizaci\u00f3n, quiz\u00e1 nunca tengamos exactamente las mismas prioridades, quiz\u00e1 incluso discutamos, probablemente discutamos. Pero si ambos queremos un mundo donde una persona pueda vivir sin ser explotada, donde una comunidad pueda decidir sobre su territorio, donde una mujer pueda vivir sin miedo, donde un trabajador pueda volver vivo a su casa y donde un r\u00edo pueda seguir siendo un r\u00edo sin convertirse en una cuenta de resultados, entonces quiz\u00e1 ya estamos luchando juntos, solamente nos falta darnos cuenta y organizarnos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una persona muy querida me dijo mientras habl\u00e1bamos la otra noche sobre cu\u00e1nto extra\u00f1a La Paz y su tierra natal ahora que vive en Suiza. 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